El árido es uno de los productos más básicos cuando se plantea iniciar cualquier obra o reforma.
Coloquialmente conocidos como arena, grava y gravilla, son materiales granulares inertes formados por fragmentos de roca o arenas. Son productos que requieren unos controles y selección adecuada de la materia prima para conseguir un producto de calidad.
El árido se obtiene de las canteras y graveras de las cuales procede el material rocoso utilizado para su posterior transformación. En dicho proceso se procede a seleccionar el árido con objeto de adecuar sus características de forma y tamaño a las distintas aplicaciones para las que irá destinado. Entre los pasos de selección más comunes destacamos los siguientes

procesos:

-Trituración y Molienda: se reduce el tamaño del árido para obtener granulometrías más pequeñas.
-Clasificación: se seleccionan los diferentes tipos de árido.
-Lavado: se elimina la materia orgánica para evitar la
contaminación del árido.

USOS:

Entre los usos más habituales para los cuales podemos emplear los distintos tipos de árido existentes encontramos:
-Confección de morteros.
-Confección de hormigón.
-Cimentaciones.
-Conformación de bases para caminos.
-Matices decorativos.

TIPOS:

Los tipos y nomenclaturas de los áridos varían dependiendo de la zona en la que nos encontremos ya que el elevado coste de transporte obliga a que se exploten necesariamente cerca de los centros de consumo, aunque su uso suele ser similar en todas ellas.

Destacamos las principales nomenclaturas:
Arena viva / Arena natural/Picadis.
Arena normal / Arena corriente.
Arena repasada / Arena fina.
Grava /Gravilla/ Garbancillo / Canto redondo.
Arena triturada.
Planché.
Arena de río lavada.
Arena blanca / Arena de sílice blanco / Marmolina.
Arena negra.
Mezcla fina.
Áridos volcánicos.